Elementos diferenciadores

Nuestra meta es responder en todo momento a las necesidades de nuestros clientes, gracias a nuestro profundo conocimiento de sus necesidades, su negocio y su industria, y proporcionar un servicio excelente, eficaz e innovador. Invertimos tiempo desde el primer momento en conocer la empresa de cada cliente y su negocio para lograr una visión global que permita ofrecer la mejor solución.

Maximizar el flujo de ingresos y minimizar los riesgos para el cliente es el centro de nuestro asesoramiento. “Vivimos”cada proyecto y cada operación con gran intensidad. No hay operación grande o pequeña para nosotros; cada operación es única, como un sastre que hace trajes a medida.

Cada día nos esforzamos en mejorar nuestros productos jurídicos, servicios y procedimientos. Nuestra capacidad técnica y experiencia nos permiten desarrollar soluciones a medida diseñadas para ajustarnos a las necesidades y circunstancias específicas de cada cliente.

Nuestra cultura corporativa se basa en el esfuerzo, el compromiso, la pasión por la excelencia, la consecución de resultados y unos estrictos principios éticos. Creemos que estos valores conducen a un éxito más duradero, tanto para nuestros clientes como para nosotros. Y esto, sin duda alguna, nos hace felices en nuestra profesión.

Damos lo mejor de nosotros mismos en cada tema. Negociamos cada una de las cláusulas importantes y analizamos cualquier aspecto cuantas veces sea necesario. Trabajamos en equipo con nuestros clientes para identificar los riesgos antes de que se conviertan en problemas y para salvaguardar los activos de su negocio de la forma más eficiente. En resumen, la satisfacción de cada uno de nuestros clientes es nuestra principal fuente de orgullo, es lo mejor que podemos llevarnos a casa después de un duro día de trabajo.

Nuestros socios están siempre disponibles para cualquier cliente, no sólo en la primera reunión de lanzamiento del proyecto (kick-off) y/o en el día de cierre – como a veces puede suceder en grandes despachos de abogados incluso con sus mejores clientes –, sino que también están presentes en el día a día para cualquier cuestión relativa a la operación de que se trate.

No hay overstaffing ni un exceso de abogados intermedios entre el cliente y el socio en el que el cliente ha depositado su confianza.

Los socios estaremos disponibles cuándo y dónde nos necesite cada cliente, “eight days a week”, implicándonos al máximo y sacando adelante el trabajo.

Gracias a nuestra estructura, somos capaces de ofrecer honorarios mucho más competitivos que los grandes despachos tradicionales, sin comprometer en ningún momento la calidad de nuestro servicio. No delegamos nuestro asesoramiento en abogados junior o intermedios con el único fin de rentabilizar internamente la operación.

No hay sorpresas en las facturas. Administramos con mucho cuidado el presupuesto para cada fase de nuestro asesoramiento y trabajamos con cada cliente para acordar la estructura de honorarios que mejor se ajuste a sus necesidades y a su realidad económica en cada momento.

Para bien y para mal, el dinero es importante, pero la satisfacción de los clientes es nuestra fuerza motriz. Todos nuestros clientes pueden confiar en que, terminada la operación, no habrá revisiones al alza por sorpresa en su factura.

Somos un despacho de abogados independiente. Por ello, a diferencia de abogados integrados en firmas que proporcionan también otros tipos de servicios como auditoría, consultoría o asesoramiento financiero (como es el caso de las denominadas “Big Four”), nuestro despacho puede proporcionar a cualquier cliente el asesoramiento legal que necesita gracias a nuestra absoluta independencia y objetividad.

Sin perjuicio de lo anterior, huelga decir que, antes de iniciar cada operación, verificaremos la ausencia de conflictos legales y comerciales con cada una de las contrapartes relevantes.

Gracias al tamaño y características de nuestro despacho, podemos asegurar el máximo nivel de confidencialidad en cada asunto. No tenemos el problema que puede existir en los grandes despachos de abogados, donde a veces es bastante difícil evitar filtraciones de información o rumores “de pasillo” o “de cafetería”, especialmente cuando un número elevado de abogados está involucrado en su operación.